Para hacer música, es necesario conocer el sonido, que es el elemento que debemos modelar y manejar. Al escuchar el sonido con atención, podemos distinguir cuatro cualidades o propiedades: intensidad, timbre, duración y altura.
En este texto, nos enfocaremos solo en las dos primeras propiedades. La duración será el tema principal en el primer año, mientras que la altura se tratará a partir del segundo año.
INTENSIDAD: El sonido puede ser fuerte o débil. Es importante porque nos permite crear diferentes emociones en la música. El sonido suave puede transmitir tranquilidad, dulzura, romanticismo, tristeza, etc. El sonido fuerte puede evocar enojo, alegría, entre otros.
La medida de intensidad es el decibel (Db).
EJEMPLOS DE Db
20 Db Susurro
40 Db Biblioteca
60 Db Conversación
80 Db Música fuerte
100 Db Motocicleta
120 Db Umbral del dolor
TIMBRE: Es el sonido particular que produce cada objeto cuando vibra, y esto depende de su forma y material. Entre los instrumentos musicales, los timbres más importantes son los de madera (flauta dulce, toc toc, sikus, xilófono, etc.) y los de metal (flauta traversa, trompeta, saxofón, metalófono, platillos, etc.).
ALTURA: Al igual que la estatura de una persona, el sonido puede ser bajo o alto. En música, a estas cualidades se les llama agudos o graves. La altura se tratará en el futuro.